sábado, 17 de diciembre de 2011

II CONGRESO DE FOLKLORE Y TRADICIÓN ORAL EN ARQUEOLOGÍA

RESÚMENES

APARECIDOS Y ESPANTOS

LA MATLALCUEYETL A ESCENA
ETNOGRAFÍA DE UNA EXPERIENCIA CON LA TONANTZIN DE LA MALINCHE


Dr. Francisco Castro Pérez
El Colegio de Tlaxcala

Hace poco mas de 2 años, a finales de noviembre y principios de diciembre de 2009, los representantes de un grupo de teatro independiente de la ciudad de Xalapa, Veracruz, los dirigentes de una organización no gubernamental de Tetlanohcan, y un académico de El Colegio de Tlaxcala acordaron llevar a cabo el 3° Encuentro Internacional de la Juventud Indígena Matlalcueyetl 2010 programándolo para los días 28, 29 y 30 de octubre del año siguiente.
El principal objetivo consistía en realizar una representación dramática de la cosmovisión mesoaméricana en lo alto de la montaña sagrada antiguamente llamada Matalcueye (ahora Parque Nacional “La Malinche”), como una estrategia cultural para acercar el arte a los pueblos indios, y fortalecer su identidad étnica, frente a los embates del desarrollo y la globalización.
Casi un año después, a ocho de días de iniciarse el evento, los responsables de la agrupación teatral, y varios jóvenes de la Sierra Norte de Puebla y de la comunidad de Tetlanohcan, Tlaxcala, que habían sido invitados a participar en el montaje de la obra, vivirían una experiencia sobrenatural con la tonantzin de la montaña, con la Matalcueyetl.
Su aparición y la posesión de uno de los participantes, provocó que el montaje sufriera cambios importantes, puesto que, en palabras del director de la obra: “era imposible que ninguna actriz representara a la Matlalcueyetl estando ella ahí mismo”.
Una increíble cadena de sucesos posteriores condujo a que el evento no pudiera alcanzar el éxito esperado. Fue como si la diosa-montaña no hubiera querido que se realizara.
A poco más de un año de este suceso inesperado, he decidido sistematizar lo que ahí aconteció, presentarlo y compartirlo con los colegas de las ciencias antropológicas que acudirán al 2° Congreso de folklore y tradición oral en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, para que no se pierda como un fantasma entre la niebla del tiempo.

ANUNCIANDO UN HALLAZGO ARQUEOLÓGICO EN CENTLA, TABASCO

Mtro. Alfredo Feria Cuevas
Centro INAH-Tabasco

Mtra. Keiko Teranishi Castillo
Posgrado Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM

Durante la temporada de excavación 2011 (agosto- octubre) del Proyecto Arqueología de Centla en Tabasco, se trabajó el sitio Benito Juárez, específicamente la Plaza Este montículo 1. Uno de los hallazgos más importantes de dicha excavación, fue la recuperación de una ofrenda que, aparentemente, estaba conformada por un entierro de un infante el cual estaba asociado a material lítico. Sin embargo momentos antes de su descubrimiento, los trabajadores que excavaban en la plaza reportaron haber escuchado a un niño llorar y que se encontraba arriba del árbol donde guardaban sus cosas. Acto seguido se desarrollan varios sucesos atípicos, los cuáles fueron escuchados por los arqueólogos y que, evidentemente tuvieron que ver con el importante hallazgo que estaba por descubrirse dentro del montículo.

ENTRE RÍOS, CONACASTES, CEIBAS, MILPAS Y CAFETALES
LA PRESENCIA DE LA MALA MUJER, EN EL IMAGINARIO MORAL Y RELIGIOSO DEL HABITANTE DE LA COSTA SUR GUATEMALTECA
EL ASINTAL RETALHULEU


Víctor Hugo Flores López
Universidad de San Carlos de Guatemala

Weagli Estuardo Veliz Casasola
Universidad de San Carlos de Guatemala

Las riberas de los ríos costeños con su exuberante y frondosa vegetación son un frecuente escenario de encuentros con la mala mujer, como frecuentemente los habitantes del lugar la conocen. Según esta recopilación de testimonios los informantes apuntan a un solo ente responsable de propagar el terror entre la población durante la época seca de la región, siendo esta la preferida para sus apariciones. Más sin embargo con las descripciones proporcionadas por ellos ha sido posible encontrar una tentativa diferenciación, aduciendo que las apariciones se tratan de tres entes diferentes: La Llorona, Xtabay y la Siguanaba.
Estas féminas etéreas son capaces de seducir a cualquiera con su erótica presencia que a la postre las convierte en un ser aterrador que grita, llora o lanza al aire macabras carcajadas que han dejado marcada una experiencia traumatúrgica para los que las han visto, entre los que se cuentan niños y adultos.
Dentro de los lugares que también suelen estar inmersas para sus seductoras apariciones se encuentran los legendarios y antiguos milpares, cafetales, calles silenciosas y empenumbradas, ríos, piletas públicas, etc. donde silenciosas y pacientes aguardan el momento para materializarse ante la atónita mirada de sus víctimas.
Al adolescente y adulto se le manifiestan transfiguradas con la forma de su traída, pero al tratarse de un niño hurtan la figura materna de este y en ambos casos el objetivo es ganárselos. Las prácticas mágicas para contra restar su poder son pocas, pero efectivas para el que toma valor y enfrentarlas.
Los pies al revés, una sola huella húmeda, la espalda de tronco vacio, su levitación, y su rostro las diferencian; decirle estas fea o reíte d´ ella, llamar a la madre di´uno son un escape para la víctima… pero ¿quien ha tenido la valentía de hacerlo?


DEL HECHO SOBRENATURAL SUCEDIDO EN EL NÚMERO 30 DE LARIVERA DE SAN COSME Y QUE FUE CONTADO POR EL CURA SR. JOSÉ LUNA Y VILCHIS DE LA PARROQUIA DE SAN COSME Y DAMÍAN; DF.

Mtro. José Alejandro Vega Torres
ENAH

En nuestra actualidad, el hombre de las grandes urbes piensa que todo está dicho, que lo sobrenatural ha quedado relegado como mera tradición supersticiosa, perteneciente sólo a la imaginería de mundos poco desarrollados. Sin embargo, en nuestra actualidad, el imaginario colectivo en nuestras urbes, sigue alimentándose de hechos más allá comprensibles por el citadino. La muerte y lo que prosigue a ella, aún es el gran tema de todos los tiempos, la intervención de lo sobrenatural, de los muertos en la vida común no se interrumpe, los muertos hablan a los vivos, nos dan señales, guían a los vivos. Un hecho ocurrido al señor cura de la parroquia de San Cosme; el sr José Luna y Vilchis es el centro de nuestro relato; ocurrido en los años treinta y contado por mi propia madre; el relato que expongo habla de la intervención de los muertos, de su aparición e irrupción en lo cotidiano.

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